Website oficial del escritor de horror y poeta Uruguayo Gerardo Bloomerfield

Obra e información sobre el escritor G. Bloomerfield (1974/ not yet).

Bitácora

WIN_20150820_16_03_13_ProHa pasado mucho tiempo ya desde la publicación de mis primeros cuentos en internet allá por 1997 y mi participación en el Primer Encuentro Virtual de Escritores en Lengua Española. Mucho tiempo desde mi primer libro impreso, “Dormirás con la luz encendida”, el primer libro de horror publicado en Uruguay desde la muerte de Horacio Quiroga y quizá uno de los únicos del género en Latinoamérica. Ahí comenzaba una historia que escribí con ustedes los lectores. Y llegó la hora desde la madurez de darle un sentido lógico y cronológico: crono lógico.. esto es , la lógica del tiempo.

Y el transcurso del tiempo no tiene lógica. Los seres humanos solo conservamos las pasiones: es posible que si te apasiona cierta música te apasione toda la vida. Si te apasiona cierto género te lleves esa pasión contigo a la tumba. No solemos ser fieles a nada que sean nuestras pasiones. En algunos casos los años nos transforman y así debe ser. No podría imaginar mi vida como la de un ser que desde 1997 hasta hoy ha actuado, vestido y escrito de la misma manera. Eso implicaría que soy un trozo de madera muerta arrastrada por la corriente. Y nunca lo fui.

Cuando a finales de los 90 me presenté como escritor de horror, usaba la misma barba candado que hoy, los mismos lentes negros que hoy y escribía cuentos de horror igual que hoy. Esas eran mis pasiones… los lentes negros en parte por mi vista sensible a la luz y a los estímulos visuales evitaban algunos episodios que he sufrido toda la vida ante la abundancia de estímulos. En parte eran un homenaje a Abaddon, el baterista de mi banda de metal favorita: Venom, quien nunca quitó sus lentes. O casi nunca.

A finales de los 90 no solía ser demasiado mediático: no era un performer ni quemaba biblias, ni cortaba mi carne o bebía mi sangre. De todas maneras la mayor parte de mi público era underground, y había muchísimos darks, metallers, satánicos, satanistas, ateos, creyentes y gente de toda clase entre mis lectores a quienes nunca les importó qué creía yo o que no creía respecto al universo. Sabían bien lo que creía respecto a la literatura de horror: y es lo mismo que sigo creyendo hasta ahora, porque el horror es una pasión. Una pasión es irracional. Lo irracional perdura, no tiene el cincel de la razón tallando o modelando.

Luego a principios del 2000 adquirí una faceta mas contestaria. Influenciado por el Metal, el Metal teatral de mis bandas preferidas decidí que no quería ser un escritor de rostro serio y pseudo intelectual vinculado a política alguna. Decidí que quería ser un terrorista visual y decidí que mi imagen y mi obra fueran una agresión a todos los prejuicios.

Por allá por el 2005 quizá me fui acercando mas a mis orígenes nuevamente: al Bloomerfield de los 90. Y fui racionalmente tomando una postura filosófica que saciaba mis necesidades espirituales e intelectuales. No me tiré al piso en una iglesia a gritarle a algún pastor “Jesus saves”, no me puse a hablar en lenguas, no me volví un católico de ir a misa. Pero si tuve un encuentro con Dios, una experiencia espiritual propia y desde la razón.  Y lo hice desde la perspectiva Unitaria de Dios y la Biblia, una de las perspectivas mas antireligiosas de la historia. El que piense que ser Unitario es lo mismo que ser católico o evangélico haría bien en informarse un poco y ver cuan miserable hicieron las religiones la vida de los unitarios de toda época como Teódoto el Curtidor, Pablo de Samosata, Miguel Servet, Isaac Newton, John Locke, Fausto Socino, John Milton y muchos otros. Todos eran personas perseguidas y en algunos casos ejecutadas por las religiones.  Todas eran auténticos disidentes: disentían con la religión establecida y tal como a Jesús de Nazaret cuando disentió con la religión oficial de su tiempo, pagaron el precio de la libertad de creer sin guías ni líderes humanos.

Esta conversión se volvió un tabú para tantos… venía de sufrir la inquisición cristiana, y a partir del 2007 comencé a sufrir la “inquisicón satánica”. Innumerables emails amenazadores, innumerables comentarios llamándome “traidor”, declaraciones estúpidas como decir que yo había dejado de escribir cosa que no hice en ningún momento y la prueba mas grande es la enorme cantidad de literatura que produje desde mi conversión hasta la fecha y siempre vinculada al género horror o al humor negro o a la poesía oscura.

Algunos me acusaron de mainstream…, y jamás notaron que en mi faceta de activista social luchando por causas justas en las calles contra poderes establecidos (Conflicto de Correos por ejemplo) corría a veces riesgo de vida cual nunca corrí cortándome una vena o comiendo un pedazo de mi piel en canal alguno de televisión.  Si alguno pensaba que yo ya no era polémico, lamento decirle que no puedo evitarlo. La polémica no es un efecto que busco: es una consecuencia que experimenta todo el que se opone a lo establecido y el que diga que yo he llevado una vida cómoda y tranquila luego de mi conversión es porque no se ha tomado la molestia de averiguar en donde andaban mis pasos.

Pero llegó la hora de organizar papeles: de dar forma de libro a todos los escritos publicados por separado durante estos años antes de presentar una obra nueva como será “Estertores”.  Llegó la hora de la calma, tras mi quinta boda, y en paz, para comenzar a digitalizar mi archivo y ordenarlo para que en un solo sitio se encuentre todo lo que quieran encontrar o se ignore todo lo que se quiera ignorar.

Ni fui tan diablo como ustedes asumieron en el pasado ni soy tan santo ahora. Soy lo que siempre he sido: un escritor de horror. Eso es algo que hago por pasión y no puedo cambiar ni evitar.  Antes creía en la existencia de Dios pero no lo entendía porque las jodidas religiones desde sus absurdos lo colocan al nivel de un amigo invisible al cual llorarle por favores. Ahora sigo creyendo y lo entiendo un poco mas: desde la fé y desde la razón. Nunca desde la fe ciega.  Y cuando fe y razón van de la mano no se tienen dogmas.

¿Ha cambiado mi literatura? Sin duda. Cada libro que he sacado es diferente al anterior. ¡Qué escritor mas aburrido sería si solo me repitiera a mi mismo!  A veces algunos libros fueron radicales y les llevó tiempo a mis lectores asimilarlos. Pero luego se volvieron favoritos de muchos.  Creo , se los confieso, que estoy en mi mejor etapa. En una etapa en la cual mi obra tiene el cinismo de los 90, la fuerza de mis libros del 2000 en adelante pero donde también he logrado el punto de madurez y sutileza necesario para que sea para el lector una experiencia mas lubricada, mas elaborada, mas detallista. Creo que en este período muchos van a encontrar una SINTESIS (o SISETNIS) de todos los Bloomerfield que conocieron, porque los 4o como edad te dan eso.. te dan la calma sin quitarte la voluntad, te dan las ganas pero ajustadas hacia el blanco por una cierta dosis de reflexión.

Lo podrán notar en mi siguiente libro: “Pétalos de carne”, incluso desde el título. Quizá uno de los mejores títulos de todos mis libros, porque he notado que a algunos les suena a gore extremo eso de “Pétalos de carne” y muchos otros me preguntan si será un libro de poesía, pues les suena a poesía. Genial: el gore con la poesía desoladora son un ideal a alcanzar. Pero lo van a notar aún mas en “Estertores” una obra que me estoy tomando tiempo para escribir, pues es compleja y elaborada y sobre todo conceptual.

Y como pasos hacia organizarme, ya fichado por una editorial que me da toda la libertad que deseo para escribir como lo es White Hat Publishing, he comenzado por volver a esas redes de las cuales fui precursor. Volver a organizar un canal de tv en línea, un medio de interacción con el público, experimentar desde lo digital. Ese fue siempre mi sueño, miren mis declaraciones a la TV en 1997… nunca fui un escritor lejano. Me gusta sentirme cerca y retroalimentarme de ustedes. Es el sueño de todo escritor: el feedback en tiempo real. Pocos escritores lo experimentan.. se van detrás de la engañosa droga del divismo, de la fama. No quiero ser famoso: soy mucho mas ambicioso que eso. Quiero ser célebre. Y la celebridad es una reveranda locura pues es una fama selectiva que se erige sobre tus huesos cuando ya no puedes disfrutarla. Pero dado que la vida no dura y la muerte es para siempre, apunto a lo que dejaré en la red y las bibliotecas mañana y no a lo que dejaré en mi baño esta noche.

Esta página se ha renovado para reflejar la web actual. Y espero la disfruten. Yo la disfruto.

¿Y saben algo? Este es el primer post de mi nueva etapa de ordenar papeles, y darles sentido.  Este es mi primer post: HELLO WORLD.

Suyo afectisimo

Gerardo Bloomerfield
”                                       ” (aún no lo decido)

 

Share

Comentarios

Comentarios

Deja un comentario