En la esquina gris y sucia de ese invierno
payasita, mal pintada… beso eterno
pisoteada como boca de tormenta
por el agua congelada como menta.
No se bién lo que tocás con tu trompeta
pero escucho la canción de tu silueta.

Y la esquina te retuerce y te acomoda
cigarrillos invitados a la boda
que te apagan con el humo cuando pasan
como nubes que te abrazan
vieja y sola.

Payasita mal pintada de alegría
si la risa no se anima a demostrarte
esperanzas bajo las miradas frías
ignoradas por tu hambre y por tu arte

Payasita , de la nena cara sucia
que se sienta junto al tarro de monedas
payasita, va tocando como pueda
la trompeta que hace mucho hasta era rubia
como ella, pero las ruedas
del destino , dejaron turbia.

Hoy tocaste en esa esquina mil canciones
con el hambre , payasita, no hay pulmones
te sostiene tu niñita ojos de cera
y la vida que es mas dura que la acera.

Hoy pasé por esa esquina y ya no estaba
La payasa que tocaba la trompeta
solo había aquella lata siempre quieta
y tu hija que en las manos la lloraba.

Que fue el sida, que la gripe hache uno
dice el barrio, que por fin te dio pelota
por un rato entre los chismes fue tu turno
y el de la nena del alma siempre rota…
la trompeta de su madre  robó alguno
y otro terminó robándole la ropa.

Tras los años se repite , misma historia
ya no es nena, pero la mirada igual
duele y corta como lluvia de cristal
se pinta un poco, sin espejo, de memoria
porque ya tiene a sus pies su unica gloria
un llantito , de hambre que acallar
varoncito , fue esta vez , hijo del mar
del mar vacío de la ciudad que lo agobia.

Sin trompeta , la payasa canta un tango
la sonrisa de crayola pesa un mundo
pero la vende barata por el mango
que le pague a su niñito un caldo inmundo….
a ese nieto de un olvido de esos largos
ojitos de la abuela , gris sin rumbo.

  • Share/Bookmark