Licencia matrimonial

cuento corto

Estaba medio harto de ser juez. El mundo no era el mismo que había conocido, el mundo en el que había nacido.

Estaba harto de enfrentar a tantos depravados que se creían con derechos especiales…

Licencia matrimonial

-¿Que usted viene a qué? – preguntó el juez desconcertado, acomodándose sus lentes y haciendo todo eso que los escritores les hacemos hacer a los jueces antes de preguntar a que viene una persona , pero cuando lo preguntan por SEGUNDA VEZ, ¿eh? Es decir , la pregunta que se asoma por asombro como vecina de barrio al pasar un corso.

-Ya se lo dije señor Juez, pero se lo repito. Quiero un permiso especial para casarme con Facundo. Lo amo, el es poco expresivo .. pero sé que también me ama.

El juez tosió un poco, era uno de esos tipos chapados a la antigua de veras. Cuando se enteró que su hija tenía novio , tuvieron que sacarle consulta con el cardiólogo y termino siendo un consumidor mas de Captotril .  Y eso que la hija tenía 23 años, y si vamos al caso no era su primer novio en verdad. Y si hilamos mas fino, ni siquiera era hija de él. Pero estas noticias no hubieran sido compatibles con su respiración contínua. Y ahora, este tipo enfrente.. uno de estos tipos que ahora quieren derechos.Un degenerado.

- Entiéndame… la ley no lo permite.

- Por ahora.

- Si por ahora , pero no lo permite.

El hombre, barbado pero algo delicado en los modales se levantó de la silla:

- Mejor dicho NO LO ADMITE. Porque las leyes no pueden ignorar los hechos… Yo vivo con Facundo hace cinco años.

Ahí es donde el juez decidió ir contra su naturaleza de burócrata y darle un sermón a cambio de otro:

- Escuche, usted es un hombre.. ¿entiende? ¿Por qué no se casa de una manera “normal”..?

- Claro, y lo normal es casarme con una mujer y ser felices y comer perdices. Genial. Pero yo nací con gustos diferentes que deben ser respetados. Además, ¿quién nos dice que es normal y quien no?  Desde que varios canales de televisión me dicen que dios no existe, y salvo que dios fuera usted , es un hombre como yo…¿cómo se atreve a dictarme a quien amar?   Además si usted fuera dios , tampoco le escucharía porque no existe.

Fumar en las oficinas públicas también estaba prohibido, pero el juez sacó la caja de cigarros de detrás de la pequeña estatuilla de Artigas y le ofreció uno al visitante. Nadie iba a ponerle una multa a un juez de seguro.

- No gracias no fumo, y usted no debería con todo respeto su señoría…

-Señoría y que ocho cuartos… déjese de joder. El que no debería es usted. De solo pensarlo me da asco.  (y al decirlo miró su cigarro acercarse a su boca y sintió una arcada solo pensando en…)  El matrimonio es algo muy serio, y ahora los progres se han tomado todo para la joda y quieren legalizarlo todo.  Pero , ¿sabe algo? Cuando todo sea legal, ustedes mismos los progres se van a deprimir y suicidar porque en realidad disfrutan yendo contra la ley. Cuando no puedan hacer nada ilegal se deprimiran y se suicidarán, cosa que ya es legal por cierto.

-Usted se cree profundo, y hay un capítulo de las Chicas Superpoderosas que toca ese tema, cuando Mojo Jojo es nombrado alcalde.

-Si.. lo admito. Lo ví ahí ,tengo dos hijas y ellas siempre miran.. pero escuche, ahí esta- volvió al contra ataque- ¡Ustedes nunca podrán tener hijos ! ¿No le dá eso la pauta de que no es natural?

-Hay hombres que se casan con mujeres estériles todos los días y tampoco podrán. Nosotros podríamos adoptar…

El juezo largo una sonora carcajada.

-Claro y cuando vaya usted con .. ¿como dijo se llamaba?

-Facundo

- Con Facundo a buscarlo a la escuela, y los vean a los dos.. usted es el papá, ¿y Facundo?

- Un amigo. Es lo mas normal del mundo. La sexualidad es privada, yo ando teniendo sexo con Facundo en lugares públicos. La gente nos ve, ve el cariño que nos tenemos y le aseguro que la mayoría lo ve como algo normal.. bueno si no nos excedemos.

El juez sintio que el mundo había perdido el juicio , y el de juicios sabía bastante.

- Le daría el permiso , ¿sabe? Solo para que esta sociedad se termine de enfrentar a su propia locura en los medios.

- No es ninguna locura. Hay muchas parejas como nosotros. Incluso en el interior del país donde tantos tapujos metió esta sociedad machista, en lo mas profundo del campo ahora se destapo lo que sabemos hace años: que es donde mas gente con mi opción sexual hay….

-Basta mire – dijo el juez escupiendo el cigarro como si de pronto se hubiera transformado en un indeseado objeto sexual fálico incompatible con su mente a la antigua. – Le daré el permiso, conforme a la ley que usted mismo citó al entrar que nos otorga a los jueces autorizar matrimonios especiales hasta que existan regulaciones de carácter general.

Y sentándose firmó la papelería pertinente, ante la mirada de felicidad del hombre.

-Tome.. me hizo doler la cabeza, espero irme temprano a casa. ¿Había alguien mas afuera ?

- Si un hombre con una niña rubia y un osito de peluche celeste.

El juez, se tomo la cabeza entre las manos como hace todo juez casi al final de cuento.

- Solo eso me faltaba.. bueno , ese ya es mi  problema, ahora tome su autorización, y ¡váyanse usted y Facundo salgan ya de esta oficina antes que llame a seguridad o lo declare a usted demente! ¡Ya no les soporto ni el olor !

- Podríamos demandarlo por discriminación.. vamos Facu, mi amor, ¡nos casaremos!

Facundo lo besó con cariño y el juez casi vomita cuando el hombre respondió al beso. Dejando entrar al Señor, la niña rubia y el oso de peluche celeste, el hombre se fue feliz camino del registro civil junto a Facundo que como si supiera lo que pasaba relinchó  sonoramente su alegría como todo caballo.

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por Gerardo Bloomerfield, febrero 2010

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