El Polímero

cuento corto

Muchos vendedores y mercaderes suben a los ómnibus de Montevideo a ofrecer los mas variados bienes y servicios . Pero ninguno como aquel.

Pronto los pasajeros se vieron atrapados por algo mas que su música…

El Polímero

El joven guitarrista, pidió permiso al guarda. Mero tramite, formalidad intrínseca y obligada. Ningún guarda o chófer niega el permiso a un músico. Ni siquiera he visto que nieguen el permiso a los músicos que tocan temas de sui generis, o de atahualpa yupanki. No es que no me gusten, lo digo por aquello de que si se interpretan mal son bastante molestos.

Yo no me molesto fácilmente, excepto si viajo en ómnibus. Los músicos suben a los ómnibus. Pero aunque toquen a yupanqui o sui generis los dejan subir.

Este iba a solas con su guitarra. La sacó de la funda y se dirigió al pasaje , convertido en audiencia a la fuerza.

El ómnibus se transformó en una sala de conciertos. Los asientos de plasticos en butacas. Los boletos que despachaba el guarda en entradas de un recital. Las comidas apresuradas de quienes trabajamos en la calle, en snacks. Los pasajeros incómodos en espectadores, igual de incomodos claro.

Parece mentira cuanta magia puede hacer una guitarra sin proponérselo ! Después de todo el hada de la cenicienta a lo mejor no tenia una varita, sino una guitarra.

Pero no me gusta ser espectador de un concierto de guitarra, ni los omnibus , ni las guitarras, aunque no toquen a yupanqui o aunque lo toquen bien. El caso es que el guitarrista esgrimió su arma audible y comenzó diciendo.

- No quisiera comenzar sin mencionar que la siguiente obra, de mi autoria , es presentada a ustedes por gentileza de fabrica de pastas “La piu bianca” , donde los tallarines son mas finos que esta cuerda.. (e hizo sonar la cuerda, creo que la primera, o sea el mi.. lo cual a mi entender no indicaba que los tallarines fueran del todo finos).

El musico continuo mientras afinaba la viola:

-Los tallarines de la piu bianca siempre quedan al dente, no importa que se olvide de ellos en el fuego y los deje media hora.. no se pegan, ni se queman, claro. Y es porque están elaborados exclusivamente con harina blanca cinco ceros de molinos “El quijote” , de San José…. (y dicho esto, saco un pequeño paquete de harina de su bolsillo que lucia la marca el quijote)

Un agente de la DEA que viajaba de incógnito en el ómnibus se acercó al músico y tras corroborar que solo se trataba de harina , muy blanca eso si, lo dejo seguir su discurso aunque se bajó molesto diciendo:

-Me arruinaste la mision botija… las FARC usan este ómnibus para lavar dinero y me arruinaste la misión.. me deschavè por tu harina esa de morondanga… por qué no vendés caramelos como todo el mundo, pelotudo?

Pero el guitarrista solo podía sonreír, como cualquiera que sube a un ómnibus a vender, aunque no fueran caramelos. Y siguió el discurso

-La harina “El quijote” mantiene su pureza por ser envasada en bolsas de nylon de alta calidad de fabrica “El polimero” , mas de cincuenta años fabricando plasticos de calidad en nuestro pais … (acto seguido intentó romper la bolsa de harina en un sitio donde el agente de la DEA no habia roto… y no se rompió. Lo cual evidenció que solo un agente de la DEA era capaz de romper una de esas bolsas. Anote en mi memoria: comprar las bolsas marca EL POLIMERO Para cargar las cervezas negras. Siempre se me rompen.. y yo no soy agente de la DEA)

- Y por supuesto el polimero fabrica ademas cuerdas de nylon para instrumentos musicales, entre otras cosas.. y ahora con su permiso les voy a interpretar mi cancion “El vagon y yo”, un bello minuet que se me ocurrio en mi ultimo viaje a Eslovenia mientras pasaba de frontera en frontera en un tren de carga…

Arremetía ya contra las cuerdas, aunque la frase suene a boxeador y no a músico, cuando una viejita de esas que llamamos usualmente y con cariño “viejas de miercoles”, le pregunta:

-Nene..  ¿las cuerdas de tu guitarra, son marca el polimero?

EL músico borró la sonrisa de la cara e interumpió la ejecución. Miró a la vieja seriamente y dijo…

- Señora.. yo anuncio marcas porque me pagan. Es una forma de publicidad alternativa en boga como todos saben, los músicos callejeros somos oidos a la fuerza por mas de 2000 personas al día, lo cual crea un mercado potencial de mas de 60.000 personas al mes. Pero no.. ni mis cuerdas son marca EL POLIMERO, ni la bolsa en que guardo el refuerzo de mortadela , ni la pasta que me hace mi vieja es de la piu bianca, ni uso harina EL QUIJOTE para hacer tortas fritas..

La cara de desilusion del pasaje fue lapidaria.El joven necesitaba desesperadamente una revindicacion. Miró al suelo , como quien está a punto de confesarse y dijo:

-.. aunque para serle honesto, SI QUE tengo 10 gramos de coca en el bolsillo trasero derecho que no revisó el agente que se acaba de bajar las cuales SI PERTENECEN a las FARC lo cual no me hacen un fraude total.

Y para afirmar sus palabras, saco el paquetito y lo exhibió ante el asombro del pasaje venido en espectador en representación del cual, la vieja tras breves comentarios dijo.

-Pues adelante joven.. ¿qué espera con ese minuet? Siempre sone con escuchar un minuet a bordo del 156

Y el músico procedió con la formalidad que un minuet ameritaba entre sacudones y tirones propios de la urbe a esa hora.

Y la chica que tenia sentada al lado me dijo:

- ¡Eso es etica laboral y merece ser encomiada!.. cuando pase el gorro, le voy  a dar como 15 pesos…

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